En qué consiste el Cólico del Lactante

¿Tu bebé sufre de cólico del lactante?

Si es así, seguramente habrás buscado información por Internet “qué es el cólico del lactante” y te habrás encontrado con la famosa regla de Wessel que dice lo siguiente:

Si un bebé tiene un llanto inconsolable que...

  • Aparece antes del tercer mes de vida.
  • Dura tres o más horas al día.
  • Se prolonga durante tres o más días la semana.

... es un candidato perfecto para tener un cólico del lactante.

En muchos casos se añade otra regla a estas tres: que dicho llanto inconsolable dure más de tres semanas.

Si el bebé se encuentra en esta situación, se entiende perfectamente que una de las recomendaciones más típicas de los pediatras en estos casos sea: ¡Mantener la calma! Sin duda, los nervios de los padres deben estar a flor de piel si su bebé cumple todas estas condiciones.

Los criterios de Roma III (la “Biblia” de los criterios de diagnóstico para pediatras dice lo siguiente:

El cólico del lactante surge en lactantes de menos de cuatro meses de edad que presentan paroxismos de irritabilidad, nerviosismo o llanto, que se inician sin causa aparente, que duran tres horas o más al día por lo menos tres días a la semana por un periodo de al menos una semana con desarrollo de peso y estatura normal.”

Es decir, al bebé no le pasa nada, pero llora muchísimo y entonces decimos que es cólico del lactante. Muchos pediatras, cuando llegan a esa conclusión, también recomiendan que lo único que hay que hacer es tener paciencia y esperar.

Porque la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria de España (AEPAP) dice que el cólico del lactante “es un proceso madurativo de adaptación intestinal que se solventará a finales del tercer mes de vida”.

De nuevo, solo tenemos que sentarnos y esperar a que a nuestro bebé se le pase el cólico...

Pero hay pediatras que también se preguntan… “todos los niños que lloran de esa forma, ¿lloran por lo mismo? ¿todos tienen el mismo problema?"

Pudiera ser, pero no parece muy probable.

Y si el niño llora y tiene muchas molestias, está claro que hay una causa subyacente por detrás ¿simplemente esperamos a que desaparezca?

Creemos que simplemente esperar puede no ser una buena idea por los siguientes motivos:

  • La depresión postparto, no la sufre el bebé (aunque también), sino la madre. Las madres que tienen bebés con cólicos del lactante tienen mayores probabilidades de sufrir depresión postparto, con todo lo que eso conlleva.
  • Relacionado con el punto anterior: tener a un bebé con cólico del lactante en la familia es una situación de estrés prologando con consecuencias negativas para toda la familia. El “estrés” es, de alguna manera, contagioso.
  • El “síndrome del bebé sacudido”. Es muy importante mantener la calma en estas situaciones, cualquier persona puede reaccionar de forma negativa ante situaciones reiteradas de mucho estrés y no es raro el caso en el que una madre o un padre zarandean de forma más o menos violenta a un bebé. Son seres muy frágiles y esta acción puede ocasionar problemas serios.
  • La alimentación del bebé: si el cólico del lactante se prolonga durante mucho tiempo puede originar una mala relación del pequeño con la comida. Además, en muchos casos se culpa a la leche como causa del cólico, y se cambia sin siquiera consultar con el pediatra.
  • Por último, hay estudios que relacionan el cólico del lactante con una mayor incidencia de migrañas en la infancia y la adolescencia.

Por todos estos motivos, creemos que definir el Cólico del Lactante es más complicado que atenerse a tres simples reglas que deberían servir únicamente como orientación, y que antes de ser categóricos sobre si bebé tiene cólico del lactante, deberíamos tener en cuenta muchos otros detalles sobre su salud.

Para entender bien el Cólico del Lactante, hay que tener en cuenta las causas subyacentes y temas muy muy importantes como la alimentación del bebé.

¿Cómo nos gustaría entonces definir un Cólico del Lactante?

Un Cólico del Lactante es un trastorno digestivo leve funcional que se puede dar en bebés lactantes desde los primeros días de vida (pueden aparecer a los 10-15 días), con un pico máximo entre el mes y los tres meses, pero que se puede prolongar más allá de los tres meses.

Hay bebés de ocho meses que tienen cólicos.

Estos niños suelen tener episodios de llanto inconsolable, sobre todo a partir de la última hora de la tarde. Durante estos episodios, el bebé:

  • Se retuerce flexionando las piernas.
  • Aprieta los puños.
  • No le tranquiliza nada, ni la proximidad de la madre, ni darle de comer, ni nada.
  • Su cara se enrojece, consecuencia del esfuerzo que está realizando.
  • Su llanto no es “normal”, es más desesperado y tiene un alto más alto.

Se calcula que el 25% de los recién nacidos padecen el Cólico del Lactante (en algunos países, como Estados Unidos, registran hasta un 40% de incidencia).

Pero lo más importante es saber que si el niño llora de esa manera, hay una causa detrás, por lo que debemos empezar a descartarlas y para ello tenemos que saber si:

  • ¿El bebé tiene fiebre?
  • ¿Se alimenta correctamente? ¿Qué tomas hace?
  • ¿Gana peso?
  • ¿Cuál es su actitud corporal?
  • ¿Está incómodo? ¿Qué ropa usa?

Y con esta información, el pediatra intenta averiguar las causas que puedan estar causando el Cólico del Lactante:

- Una mala pauta de alimentación, que le pueda estar provocando ansiedad si tiene demasiada hambre (comerá rápido y tendrá gases). Es importante saber si toma pecho materno o leche artificial, si come a demanda o con un horario pautado.

- Alteración de la flora intestinal, que le puede estar provocando incomodidad produciendo, por ejemplo, más gases.

- Intolerancia a las proteínas de la leche de vaca o a la lactosa. En estos casos hay que cambiar la leche que tome el bebé.

- Estreñimiento, el bebé no consigue hacer deposiciones de forma regular y eso le genera mucha incomodidad. Por supuesto, un bebé estreñido genera todavía más gases.

- Reflujo gastroesofágico. No se trata de simples regurgitaciones, sino que el bebé echa la comida con ácido producido por el estómago, el bebé, en vez de encogerse (típico en bebés con cólicos) se estira.

- Inmadurez del sistema digestivo. Los bebés son seres inmaduros, pero muchas veces algunas partes de su cuerpo lo son todavía más. La inmadurez del sistema digestivo es la causa más frecuente siempre y cuando acudimos a un fisioterapeuta o a un osteópata, ya que ellos son expertos en ayudar a su maduración.

- La “tormenta perfecta”, es muy probable que un bebé que tenga Cólico del Lactante sufra de muchos de estos problemas al mismo tiempo: tiene gases, está estreñido, sufre de reflujo gastroesofágico y su sistema digestivo está inmaduro.

Estos bebés son todo un reto para los pediatras y para los profesionales de la salud que tratan los trastornos digestivos infantiles.

¿Se les puede ayudar? ¿Se puede resolver el Cólico del lactante?

¡Por supuesto que sí!